El Ministerio de Salud de la Nación tuvo que salir a
aclarar que el ministro Juan Manzur no firmó ninguna resolución vinculada a la
atención de abortos no punibles.
Lo
hizo en medio de una fuerte polémica desatada por la difusión, por parte del
mismo Ministerio de una nueva versión de la Guía técnica para la atención
integral de abortos no punibles que incluía condiciones más flexibles para la
aceptación de mujeres víctimas de una violación.
Voceros
de esa cartera afirmaron que se trató de "un error de la directora del Programa Nacional de
Salud Sexual, Paula Ferro,
la difusión "como resolución" del nuevo protocolo dirigido a los
hospitales públicos.
El
organismo había llegado a hacer pública una versión actualizada de la Guía
técnica que señala claramente que "los procedimientos previstos" son
de "aplicación establecida por Resolución Ministerial Nº
1184 del 12 de julio de 2010". Esa guía permite a los médicos interrumpir
embarazos producto de violación sin necesidad de intervención judicial, lo que
desató una nueva polémica entre sectores progresistas y conservadores.
Las
leyes argentinas aceptan el aborto en los supuestos de violación probada,
peligro para la vida o incapacidad mental, casos que se han dirimido en los
tribunales, mientras que la guía oficial indica que los médicos "no deben
ni están obligados a requerir la intervención y/o autorización judicial"
en ciertas circunstancias.
Grupos
religiosos y abogados acusaron al Gobierno de facilitar o "legalizar de
hecho" el aborto por medio de una interpretación del Código Penal, extremo
tajantemente rechazado por legisladores oficialistas y organizaciones
feministas.