El Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires cometió
un error político al designar a
Jorge Palacios al frente de la Policía
Metropolitana. Sin embargo, la causa judicial tiene pocos
fundamentos jurídicos y demasiado olor a venganza kirchnerista.
La
confirmación del procesamiento de Mauricio Macri por la Cámara Federal
implica la tácita confirmación de Norberto Oyarbide
en la continuidad al frente de la causa, aun cuando la misma Cámara
concedió un recurso extraordinario al Jefe de Gobierno para que la resolución
sea apelada en Casación.
Más
allá de estas consideraciones técnicas, lo que surge de la simple lectura del
fallo son profundas dudas e interrogantes sobre los fundamentos, las
motivaciones y la imparcialidad de la decisión de los jueces.
Hay
algo que salta a la vista de cualquier observador imparcial: la decisión no
tiene pruebas sino inferencias, supuestos y silogismos. No aparece ni una sola
documentación o hecho que respalde lo que se decidió. Lo que se vierte en las
carillas decisivas del fallo son deducciones.
En
algún momento se hace referencia a los dichos de Gabriela Cerrutti
y Roberto Digón, -dos claros opositores políticos de
Macri y en el, caso de Digón, casi un enemigo
personal por sus antecedentes en Boca- en el sentido de que a ambos "les
dijeron" que "Macri 'pinchaba' los teléfonos" de "todo el
mundo" vía su relación con Jorge Palacios.
En
otro lugar se establece el silogismo de que si Macri conocía a Palacios y éste
lo conocía a Ciro James, luego Macri no podía ignorar lo que James hacía, aun
cuando la Cámara concede que Macri y James no se conocían y que no se registran
contactos telefónicos entre ellos. También se dice que como a Macri le
interesaba la temática de la seguridad no podía estar ajeno al método de la
pinchadura de teléfonos (¿?).
El
fallo es muy flojo desde el punto de vista conceptual y, por esa misma razón,
es muy sospechoso. El PRO ha dicho que hasta ahora la Justicia se ha negado a
investigar los dichos de Oyarbide al ex senador Maya
según los cuales "el destinatario final de la embestida era Macri".
A
continuación, transcribimos parte del diálogo que hace 2 meses -exactamente el
19 de mayo- Maya sostenía con nuestro colega Jorge
Rial en La Red:
Rial: En línea está el doctor Héctor Maya,
fue senador nacional por Entre Ríos. Doctor Maya. buen
día.
Héctor
Maya: ¿Qué tal?
¿Cómo le va, Jorge?
J.R.: Gracias por esperar.
H.M.: Gracias por compartir el reportaje con Messi,
todos tenemos el corazón ahí, ¿no?
J.R.: Obviamente que sí, no es una figurita fácil, doctor. Doctor
Maya, ¿usted es consciente del revuelo que se produjo con una frase que
teóricamente dijo usted sobre Oyarbide? Algo así como
que había como una orden de llevarse puesto a Macri.
H.M.: Mire, yo se lo confirmo, le voy a comentar lo que pueda, porque
seguramente, yo soy abogado, tengo que ir a Tribunales en estos días citado por
este asunto. Yo me encontré con el doctor Oyarbide,
yo fui juez del doctor Oyarbide como senador, y me
encontré con él allá por noviembre, diciembre, accidentalmente en un comedor y
le pregunté por dos o tres causas que estaban teniendo una gran conmoción,
entre ellas la de Palacios
y con motivo del diálogo que tuve en esa causa, que es la de Palacios, verifiqué
esta afirmación de que el destinatario final de la causa era Macri.
Y
bueno, convencido por la manera que se desarrollaron los acontecimientos con
posterioridad, de que Oyarbide, como otros jueces,
como Servini de Cubría, son o están secuestrados o
son "todo terreno" del gobierno, lo fui a ver a Macri, a quien no
conocía, por razones políticas, porque yo soy peronista y estamos conformando
un frente el peronismos disidente con el PRO en Entre Ríos, y le señalé que era
imprescindible que se apartara de ese juzgado porque Oyarbide
lo iba a procesar, se lo dije 10 días antes.
Me
parecía una equivocación convalidar algo que no es justicia, que evidentemente
es una operación política que se desarrolla en los tribunales y que está
alejado de la
justicia. Efectivamente yo le ratifiqué mi conocimiento
directo de que iba a ser procesado, como en definitiva ocurrió.
En
este diálogo, Maya supone que la Justicia lo iba a
citar por este tema. Sin embargo, el ex senador nunca fue citado.
Hace
pocas semanas se comprobó no sólo la existencia de un agente de la SIDE como la
persona que avisó a los Burstein de la pinchadura,
sino también de la intentona por borrar esas huellas del locutorio desde donde
el agente hizo la llamada a la casa del titular de la Asociación de Familiares
de Víctimas del atentado a la AMIA.
¿Por
qué, en una causa plagada de "inferencias", nadie ha hecho inferencias
aquí?
Mauricio
Macri cometió un error político al seguir adelante con la designación de
Palacios cuando personas de su confianza le sugerían que cambiara su candidato
a Jefe de la
Policía Metropolitana.
El
jefe de Gobierno deberá asumir en todo caso los efectos políticos del error.
Pero
parece claramente exagerado querer armar un escenario judicial artificial para
generar una causa que a poco de leerla uno advierte que no tiene el menor
sustento jurídico y donde los tufillos políticos se huelen por todas partes.