El Gobierno vuelve a insistir con las reservas récord sin
considerar el aumento del pasivo del Banco Central. La realidad es que el
pasivo está creciendo más que el activo y, por lo tanto, no hay nada para
mostrar como un logro.
Una
vez más, el Gobierno muestra como un logro haber alcanzado los U$S 50.000 millones de dólares de reservas. Es por eso que,
otra vez, voy a aburrir al lector con el mismo tema: esto, es las reservas
propias que efectivamente tiene el Banco Central de la República Argentina
(BCRA). Puesto de otra manera, decir que el BCRA alcanzó los U$S 50.000 millones de reservas implica hablar, solamente,
del activo, sin mencionar qué tiene en el pasivo la institución.
Veamos
los datos publicados en la página web del BCRA al 2
de julio. Según la
planilla Excel que presentan, en dicha fecha el BCRA declara
tener U$S 49.462 millones de reservas, valuadas a $
3,9342 cada dólar de reserva.
Ahora
bien, ¿cómo compró esas reservas el BCRA? ¿Cómo hizo para incrementar el monto
de las reservas en dólares? Dado que el tesoro no tiene superávit fiscal, el
Central sigue emitiendo moneda para comprar divisas ya que el saldo de balance
comercial, por ahora, sigue siendo positivo y la fuga de capitales, en los
últimos meses, se ha mantenido por debajo de la compra de divisas del BCRA con
emisión.
Para
tener una idea de la emisión monetaria, el ritmo de expansión primaria de
moneda es del orden del 23/24 por ciento anual. Una tasa que claramente supera
la oferta de bienes y servicios que genera la economía, produciendo el impacto
inflacionario que el INDEC se niega a medir adecuadamente pero que en los
hechos sabemos que está en niveles del orden del 22,5% anual para el IPC.
Pero
como la expansión monetaria es tan fuerte que terminaría de descontrolar la
tasa de inflación, el BCRA neutraliza parte de esa emisión monetaria colocando
bonos en el mercado
para absorber pesos. Es decir, primero emite y luego retira parte de esa
emisión monetaria para, insisto, evitar un desborde inflacionario mucho mayor.
Para
que el lector tenga una idea de esta maniobra, al 2 de julio del 2009 el stock
de LEBACS, NOBACS y pases era de $ 42.144 millones y al 2 de julio, luego de
haber alcanzado los $72.000 millones, se redujo a $ 68.480 millones. Estamos
hablando de un aumento del sotck de deuda de corto
plazo del BCRA del 62,5% en un año.
¿A
cuánto ascendían las LEBACS, NOBACS y Pases que colocó el BCRA y que, por
cierto, pagan una tasa de interés? A la fecha mencionada, 2 de julio pasado,
tenían colocados $ 68.480 millones, que al tipo de cambio de referencia son
equivalentes a U$S 17.426 millones.
Puesto
de otra manera, de los U$S 49.462 millones que
declara tener el BCRA, el equivalente a U$S 17.426
millones fueron adquiridas contra deuda. En el activo tienen esa cifra pero en
el pasivo también. Esos U$S 17.426 millones es dinero
que le deben a los tenedores de los bonos.
Si
restamos al stock de reservas brutas esa deuda para
determinar las reservas propias del Central llegamos a un primer número que es
que las reservas propias del Central quedarían en U$S
32.056 millones.
Pero
aquí no termina la historia, porque el BCRA computa como reservas propias los
encajes en dólares por depósitos en dólares que los bancos tienen que
constituir en el BCRA, encajes que para los bancos tienen como contrapartida un
pasivo que son los depósitos de sus clientes.
Es decir, el Central le debe a los bancos por encajes en dólares
U$S 10.930 millones y los bancos le deben esa cifra a
sus depositantes.
En
consecuencia si a los U$S 32.056 millones que habían
quedado como reservas propias del Central le restamos los U$S
10.930 millones, el dato final sería que el BCRA tiene como reservas propias
solamente U$S 21.126 millones y esto sin considerar
deudas del Central con el BIS que dicha institución sigue manteniendo como un
secreto de estado.
El
primer dato a considerar es que en cualquier contabilidad hay un activo, un
pasivo y un patrimonio neto. Hablar del activo sin considerar el pasivo
implica, en palabras de Mancur Olson,
torturar las estadísticas hasta que confiesen lo que queremos.
Si
bien no estamos en un régimen de convertibilidad es interesante ver cuántos
pasivos en pesos por base monetaria tiene el BCRA dado que esa base monetaria
tendría que tener cierto grado de cobertura en reservas. Al 2 de julio pasado
la base monetaria (circulante + encajes en pesos de los bancos en el BCRA)
estaba en $ 131.410 millones.
Es decir que por cada dólar propio de reservas del Central había
$ 6,22 en circulación.
Cabe
destacar que considerando los últimos 12 meses las reservas del Central
aumentaron en U$S 3.629 millones, pasaron de U$S 45.833
a U$S 49.462 millones, muy por
debajo del saldo de balance comercial, lo cual indica una importante fuga de
capitales.
¿Cuánto
sumaba la base monetaria y los pasivos cortos del BCRA un año atrás? Al de
julio de 2009 lo que denominamos base monetaria amplia era de $ 149.826
millones contra reservas brutas (sin depurarlas como
lo hice anteriormente) por U$S 45.833 millones?.
Esto
quiere decir que por cada dólar de reserva bruta el Central tenía un pasivo
entre base monetaria y bonos de $ 3,27. Hoy esa relación subió a 4,04.
Si
corregimos las reservas brutas de un año atrás, la
relación reservas propias contra base monetaria era de $ 4,34 y hoy es de $
6,22. Claramente hay un fuerte deterioro matrimonial del BCRA por donde se
miren los números, consecuencia del financiamiento al tesoro y las piruetas
contables que se hacen para mostrar un déficit fiscal menor. Hoy, si se
prefiere, los pasivos del BCRA crecen más rápido que el activo de reservas.
Hechas
las cuentas seriamente, mostrar como un logro haber llegado a los U$S 50.000 millones es un truco estadístico más a los
cuales nos tiene acostumbrado este gobierno para mostrar una realidad color de
rosas cuando en rigor la realidad es castaña tirando a oscura.